lunes, 1 de octubre de 2007

Mi bañera (lunes 10 de septiembre)


Mi bañera tiene cuatro patas de león. Cuatro garras. Es vieja. Aún no está todo lo limpia que debiera. Y sin embargo tiene encanto. Una alcachofa fija. Dos grifos en la base. Me resulta imposible no recordar otras bañeras. En España, Edimburgo, Tánger. Otros momentos que no fueron perfectos y que, sim embargo, quizás relativizándolos, añoro. Parece que ésta será solo para mí. Que en ésta estaré solo. Y es una pena.

Es una pena que este viejo y pequeño apartamento, con su salón ya pintado de rojo, sus tuberías de la calefacción de azul celeste, sus imperfecciones... Es una pena que este viejo y pequeño, bohemio apartamento en Wicker Park tenga que ser sólo para mí por culpa de la estupidez y el egoísmo, tal vez también de mi torpeza, este viejo y pequeño apartamento en el que vivió una pareja, creo, con vocaciones artísticas, hasta que ella se fue a estudiar a San Francisco, y él con ella, es una pena sí, es una pena que sea sólo para mí.

Es una pena que no deje de ver algunos fantasmas con los ojos abiertos y cerrados.

1 comentario:

Sunrise dijo...

Se te pasará. A mí me ha pasado y ya me ha dejado de pasar :)