viernes, 27 de junio de 2008

Nueva aventura del Capitán Idiota (viernes 27 de junio)

Una vez más, misión cumplida.

Me despierto por primera vez a la 9.

La alarma suena a las 10:30.

11.

Me levanto a las 11:50. Tomo un zumo. Me ducho a toda velocidad.

Una vez más salgo en la parada más lejana a la Plaza de Sants.

Una vez más no veo la clínica y me toca volverme.

20 minutos tarde. Ya no me harán, de nuevo, el masaje. Hasta el 15 de julio.

Una vez más, misión cumplida.

Irguiéndome II (jueves 26 de junio, madrugada del 27)

Me levanto con sueño después de haber visto los dos primeros capítulos de la segunda temporada de Roma en Cuatro.

Llego cuarto de hora tarde a mi cinta en el centro de estética. Pese a todo me atienden. La chica, curiosamente con unos cuantos kilos de más en un centro que también hace tratamientos de adelgazamiento, me recomienda un tratamiento con caviar en vez de la oxigenación. La oxigenación la ve más para chic@s hasta 16 años.

¿Necesita oxigenación artificial un rostro de 16 años?

No sé si el caviar es hidratante o rejuvenecedor, pero el masaje es al menos relajante. Me despide hasta el día siguiente, cuando por fin disfrutaré totalmente mi regalo de cumpleaños con una masaje con piedras calientes.

Veo los arcos cuando regreso corriendo por la noche de Port Vell. Hay coches que tocan el claxon y ondean banderas de España en una paseo de Barcelona.

Irguiéndome I ( jueves 26 de junio, madrugada del 28)

En Travessera de Dalt los orientales se cubren del sol con paraguas.

Esta semana el psicoanalista está muy hablador. Resulta afable. Me deja la pregunta de si mi enganche afectivo se podía deber a que ella resultara atractiva a otros hombres. No creo que fuera por ello... Tal vez sea más simple... Como el libro que estoy leyendo y que, sin embargo, resulta en algunas cuestiones clarificador...

En Travessera de Dalt hay un anuncio en el que piden niños de 7 a nueves años y negros u orientales para una película. No hace falta experiencia.

martes, 24 de junio de 2008

San Juan 2008 (martes 24 de junio)

El cielo se oculta tras las nubes y el viento agita las ramas de los árboles de la acera de enfrente mientras como a las cuatro de la tarde anacardos con pepsi.

He visto una superproducción de Hollywood, basada en un superhéroe de la Marvel, en versión original con la Chica Gótica (nada gótica) que, pese a Edward Norton, no merece ni que se mencione su nombre.

Cuando salimos ya es de noche y suenan petardos y cohetes en todas partes. Al parecer en Barcelona les ha parecido que es más seguro que cualquiera pueda encender una mecha que explote a hacer una hoguera. La playa está llena de anglosajones, argentinos, asiáticos e italianos.

Caminamos hasta casa. Comemos pez espada. El Capitán Honestidad y la Capitana Golfa salen de la habitación… El plan es pasar la noche en la playa y ver amanecer.

Lo hacemos. La playa está llena. Pero no hay hogueras. Sólo estallidos que rozan sin delicadeza los tímpanos. Y adolescentes agotando su testosterona con supuestas peleas. Y cuerpos sin vergüenza alguna con ropa interior inimaginable. Barcelona parece ser la tierra de promisión de los transexuales.

Amanece lentamente sin que la noche sea la que hubiera deseado tantas veces. Lo tres elementos que hoy son sólo dos y que no consiguen ser escenario de algo. Aunque podría haber estado peor. Regresamos en autobús.

El cielo se oculta tras las nubes y el viento agita las ramas de los árboles de la acera de enfrente mientras, recién levantado, como a las cuatro de la tarde anacardos con pepsi.

lunes, 23 de junio de 2008

Verano (domingo 22 de junio, madrugada del 23)

Ya es oficialmente verano. Cuando corro hasta el puerto noto el calor. También en la ropa de la gente.

Pese al supuesto nacionalismo catalán (y no tan supuesto), oigo una multitud de gritos de alegría por los goles de la selección española mientras dormito. En parte, los envidio.

Mañana, hoy, es la noche de San Juan, una noche en la que comencé a despertarme y nunca acabé de despertar. Una noche que, por cualquier absurdo motivo, siempre he deseado que fuera de una determinada manera. Los dos últimos años no fue como deseé. Fueron lo último que hubiera deseado.

Este verano se antoja también eterno. Seguramente durará menos.

jueves, 19 de junio de 2008

Unión Europea deseada (miércoles 18 de junio, madrugada del 19)

No. Ésta no es la Unión Europea que deseo. Una Unión Europea cerrada sobre sí misma. Una Unión Europea neoliberal. Que propone trabajar hasta 65 horas por el bien de sus trabajadores. Pagar por las llamadas telefónicas recibidas. Que baja los impuestos directos mientras sube los indirectos y privatiza servicios. Que olvida el valor de lo público. La Educación Pública. La Sanidad Pública.

No. No deseo una Unión Europea que puede recluir a alguien 18 meses sin que haya cometido un delito más que no haber nacido en tras sus almenas. Incluso a los menores de edad.

Centro Temporal de Internamiento. Siempre es posible decorar la realidad. Hacer que el lenguaje la pervierta, la module a su antojo. Pero no es un buen sinónimo para la palabra cárcel. Para la palabra prisión.

(Ha pasado un año desde que ¿terminé? una relación. Desde que terminó una relación. Una complicada y dolorosa relación de año y medio. Y frente a esta realidad no deja de ser más que un inevitable, y demasiado humano problema de un europeo de clase media-baja)

Sí. La Directiva de la Vergüenza. Y es realmente lamentable que el PSOE haya votado a favor. No vale la razón de que sirve para desbloquear los fondos de repatriación (delicados fondos para mostrar delicadeza en gestos que no son delicados). Que sirve para poner máximos en países que no los tienen (pues lo países escandinavos, pese al avance del retroceso, son aún más garantistas). No, no son buenas excusas…

Lo único positivo de todo esto es comprobar cómo Josep Borrell, pese a sus múltiples defectos, como en cualquier persona, tiene y ha tenido siempre muchas, grandes virtudes…

10 minutos (miércoles 18 de junio, madrugada del 19)

Llego cinco minutos tarde, corriendo y sudoroso, a mi cita con el psicoanalista. Le comento las imágenes que vi sobre un amaestrador de perros que cansaba a uno antes de intentar que superara su miedo al agua. Continúo recordando su última apreciación de la semana pasada: Vives de recuerdos. Sí, tal vez sea ése precisamente el problema. Que recuerdo demasiado.

Cuando comento que en una pareja buco honestidad y no un carácter repleto de altibajos, me dice que por hoy basta. Han pasado 10 minutos.